• Conocer clientes en un mercado más tecnologizado

  • Hoy en día, la tecnología como recurso es abundante. Es común encontrar en casi cualquier persona dispositivos móviles como los smartphones, o que muchos establecimientos posean alguna computadora. Cada vez, muchas más empresas adaptan sistemas informáticos a sus procesos de venta, y en el caso de las grandes empresas muchas de ellas poseen sistemas, que pueden llegar a ser muy costosos, denominados CRM (Costumer relationship management) que les ayudan a gestionar sus relaciones con clientes, que no se refieren solo a sus ventas, o datos demográficos, si no también a intereses, gustos, etc., la gestión de clientes a través de estos softwares ya no es exclusivo de las grandes empresas, pues vienen apareciendo opciones más económicas a las que pueden acceder empresas más pequeñas. Un programa de gestión de clientes, permite almacenar información variada de los clientes, lo que permite luego agilizar la gestión de ventas.

    Por otro lado, hoy en día podemos ver como la tecnología posibilita el prescindir de locales de venta, incluso de almacenes, existen tiendas virtuales como las que se pueden “armar” en páginas como Mercado Libre, Lumingo, Linio, Juntoz,  y hoy en día incluso en Saga Falabella, Ripley, Oechsle, Wong, Promart entre muchas otras han virado a un modelo de negocio similar a las primeras, convirtiéndose en una vitrina para la venta de otras empresas. Con esto, la tecnología como recurso de ventas se esta masificando, sin ir muy lejos es común que cualquier persona publique anuncios en Mercado Libre, OLX, o el mismísimo Marketplace de Facebook, con lo que la brecha respecto al uso de tecnología se ha reducido.


    El desafío para las empresas está en el conocimiento que se obtiene respecto de sus clientes, mientras que plataformas como Mercado Libre, y otras, que permiten realizar las ventas ayudan a llegar a grandes públicos, el acceso a información es limitada, y manejada exclusivamente por quién posee la plataforma, el poder recoger y almacenar información directamente, favorece tener el máximo conocimiento de los clientes, pudiendo identificar su conducta, sus gustos, intereses, poder adquisitivo.

    Para poder retener a un cliente, primero hay que saber de ese cliente, es decir, manejar registros del mismo con información variada, ya no solo las demográficas, o las referidas a las ventas, si no también al uso de productos o servicios, necesidades, entornos, gustos,  etc. el mayor conocimiento del cliente, permitirá una mejor gestión del mismo, la posibilidad de realizar campañas diferenciadas y segmentadas en función al valor y costo que estás le den en el proceso de fidelizarlos.

    El futuro asoma prometedor, basada en el uso de herramientas tecnológicas, que incluso tendrá la capacidad de analizar por sí mismas a los clientes y determinar oportunidades de ventas, así como tomar decisiones respecto a acciones a ejecutar en relación a ellos, tendrán capacidad para predecir en función a la historia de cada uno de ellos, con todo eso hacer negocios más eficientes.