• Alianzas estratégicas: experiencia de la fidelización

  • Las alianzas estratégicas entre empresas pueden llevar al máximo el potencial de un negocio. Ya sea por la fidelización de los clientes hacia su marca de preferencia y / o colaborador frente a la compañía en el cual labora.

    En mis años de experiencia en desarrollo de programas de recompensa, sin duda alguna, he visto desde varias aristas que un programa de fidelización es totalmente beneficioso para todas las partes; cabe decir que desde la visión de un KAM; las marcas afiliadas hacia un programa en específico, resulta una exposición de manera significativa hacia un público que quizás lo tenga dormido. Por otro lado, desde la perspectiva de una empresa que contrata este servicio, siempre busca la fidelización de todo su entorno; ya que ello le traerá mayor rentabilidad en el futuro.

    En suma, una alianza estratégica es recomendable, ya que obtenemos sinergias al combinar lo mejor de varias empresas u organizaciones, operaciones más rápidas, transferencia de tecnología, acceso a nuevos mercados, nuevos canales de distribución y contacto más directo con los clientes.

    No hay recomendación en específico para el tipo de empresa que puede ir ligada este tipo de programas; ya que siempre estas van a buscar un beneficio en específico.

    Por ejemplo: Para la pequeña; su misión es hacerse conocido y entablar las primeras relaciones; mediana empresa, busca ampliar un mayor vínculo con más empresas y consolidar la cartera que manejan hasta el momento; las grandes, buscan la solidez que una empresa de gran magnitud siempre anhela, para que en el tiempo la fidelización tanto para sus clientes como colaboradores sea sostenible.

    Para ello, hay que saber identificar a las empresas, que, de acuerdo a su actividad comercial y estructura, complementar a una empresa y contribuir en el proceso de expansión a nuevos mercados, aumentar la cartera de clientes y mejorar los canales de distribución.

    Esto viene de la mano del avance de la globalización que ha obligado a las empresas a rediseñarse para poder competir en un mercado internacional y de gran escala, esto también trae consigo la necesidad de unificar esfuerzos y poder ser más desafiantes a las novedades e innovaciones que muestra los mercados día a día.